DECLARACIÓN DíA DEL CAMPESINO

Hoy 28 de Julio, saludamos a todos los campesinos y campesinas de nuestra

Patria y sus familias, en este día tan especial para nosotros, donde recordamos

las promulgaciones de las leyes de Sindicalización Campesina y de Reforma

Agraria, hitos históricos en la vida del movimiento campesino chileno, que

cambiaron para siempre la situación que existía en el sector rural.

Con estas Leyes quedaban atrás toda una larga historia de sufrimientos,

injusticias y abandono en la vida de los trabajadores, inquilinos y peones

agrícolas de los fundos y haciendas de una agricultura tradicional que dominaba

todo el campo desde tiempos de la Colonia.

Hace 59 años, gracias a estas leyes de Sindicalización y Reforma Agraria,

pudimos organizarnos, formar sindicatos comunales, presentar pliegos de

peticiones, aumentar nuestros salarios y obtener otra serie de regalías y

beneficios laborales. Con la Reforma Agraria, iniciábamos el proceso para que

la tierra pasara a nuestras manos y pudiéramos hacernos cargo de la producción

de alimentos que el pueblo necesitaba.

Es por eso que esos años, fueron plenos de alegría por los logros y sueños

realizados. Cambiaron nuestras condiciones de vida, se reconocieron nuestros

derechos, pudimos ser considerados como verdaderos ciudadanos y sentimos

el valor de la dignidad del hombre y la mujer que trabajan en el campo.

Recordamos y valoramos a todos los compañeros y compañeras dirigentes de

esa época, que dieron las luchas por conseguir estas profundas

transformaciones y consolidaron una amplia, masiva y fuerte organización

campesina a lo largo del país.

La implementación de las medidas del proceso de Reforma Agraria removió los

cimientos de esa sociedad rural patriarcal abusiva e injusta con los campesinos.

Pero al mismo tiempo acrecentó la indignación de los sectores patronales que

sentían amenazados sus intereses. El golpe de los patrones y militares el 11 de

Septiembre de 1973 puso término abrupto a este proceso, rompiendo ilusiones

y esperanzas de la construcción de una sociedad rural diferente. La revancha

patronal y la contra reforma agraria dejó su huella de dolor y muerte, con los

despidos masivos, las detenciones, torturas, muertes, masacres y el exilio.

Recordamos hoy día a todos los mártires campesinos de ese oscuro tiempo que

nos legaron su perseverancia, valentía y su enorme capacidad de lucha. El

ejemplo de ellos, no mueve hasta ahora y nos llama a estar alertas. La derrota

del golpe de los patrones y militares, postergó nuestras ilusiones, pero no nos

destruyó. Supimos organizarnos, parar las organizaciones, juntar fuerzas y dar,

junto a todo el pueblo chileno, la lucha por recuperar la democracia.

Nos hemos mantenido organizados, a pesar de distintas situaciones adversas.

Continuamos dando apoyo a nuestros compañeros y compañeras en las nuevas

condiciones que se han creado en la agricultura. Nunca perderemos la

esperanza que se podrán recuperar los distintos derechos perdidos de los

campesinos y asalariados rurales.

Nos preocupa en especial la situación donde el actual gobierno, pretende

recortar programas sociales de apoyo a los sectores más necesitados y ayudas

para la pequeña agricultura familiar campesina e indígena.

Continuaremos insistiendo en la importancia del apoyo a la agricultura familiar

campesina y la necesidad de plantear una nueva estrategia de desarrollo rural

que garantice el uso responsable de los recursos naturales, el cuidado del

medioambiente, la recuperación de las aguas como patrimonio nacional y el fiel

cumplimiento de los derechos de los trabajadores y trabajadoras y sus

organizaciones. No descansaremos en la lucha por construir un campo y un

Chile diferente: con más participación, justicia, libertad y dignidad para los

campesinos y campesinas de nuestra Patria.

Viva el 28 de Julio, Día del Campesino y campesina Chileno

Viva la Reforma Agraria y la Sindicalización Campesina

Santiago, 28 de julio de 2026